Expresiones de Mario Bergara introducen debate sobre bancarización, crédito y desarrollo
Entrevista a GUSTAVO PÉREZ, presidente de AEBU.
MANUEL MÉNDEZ –En el documento del sindicato bancario «El sistema financiero, un asunto de Estado», aparecían algunos de los elementos recientemente manejados por Mario Bergara, presidente del BCU, como la bancarización y la reactivación del crédito en el mercado interno. ¿Cómo se tomaron los comentarios del presidente del BCU sobre estos temas?
GUSTAVO PÉREZ – Creo que con mucho optimismo y mucho agrado, porque estas palabras recogen aspiraciones o propuestas que el sindicato viene desarrollando desde hace muchos años, sistemáticamente desde los 90, con centro en aquel documento histórico de 1999 llamado «El sistema financiero, un asunto de Estado». Con ciertas modificaciones, este documento viene siendo rector de nuestras propuestas. Afortunadamente la discusión del gremio lo ha enriquecido y le ha dado actualización y potencialidad. Pero sus líneas rectoras recaen sobre la influencia del manejo financiero en la marcha del país, porque tanto los niveles de producción como el crecimiento económico, o la posibilidad de trabajo para los uruguayos, están directamente ligados al desempeño del sistema financiero.
Entonces, que desde el BCU se haga un pronunciamiento sobre el fomento de la bancarización, el planteo de generar estímulos y hablar de los excesos de liquidez que tienen los bancos y la necesidad de que se inviertan en el país, y de que estos temas estén en debate, ya es algo bueno. Estos días hemos escuchado comentarios de técnicos que no comparten estos puntos de vista, pero creo que lo importante es que estas cuestiones estén en debate y que el debate lo imponga la unidad rectora, el BCU. De modo que nos da mucha satisfacción y fuerzas para seguir trabajando en algunas ideas, que seguramente van a poder orientar y ayudar al impulso de estos procesos, y aproximar el sistema financiero a las posibilidades del país.
MM – ¿La banca pública y la banca privada están capacitadas para la bancarización?
GP – Creo que hay elementos básicos, tecnológicos, como las redes físicas, que ya existen. Pero en la banca privada hay que mejorar la voluntad de ir hacia ese tipo de conceptos. Hay que generar estímulos desde el gobierno, con medidas que tiendan a premiar la colocación en plaza, para que los bancos puedan tener un buen desempeño comercial y de negocios, que es el objetivo que buscan al generar este tipo de servicios. La otra punta es el usuario, que debe tener los estímulos necesarios para utilizar instrumentos bancarios, con las garantías legales para estar seguro de que, lejos de generarle perjuicios, estos instrumentos le van a posibilitar ayuda para desempeñar mejor su función.
Por eso hay que desarrollar mecanismos legales y estímulos, así como un nivel de información para que la población usuaria lo pueda usar a cabalidad. Y aquí es que pensamos que tenemos un campo de trabajo junto al BCU y con las propias organizaciones. Por un lado, se trata de recoger las demandas, algo que estamos haciendo estos días. El que conoce la demanda existente es el que está al otro lado del mostrador, el usuario y las organizaciones de productores y comerciantes, quienes manejan el tema en el Uruguay. Son las grandes áreas de inversión y desarrollo que están presentes en la economía. Ellos saben mejor que nadie qué necesitan, y por eso estamos consultando y recogiendo información.
Por el otro lado, estamos preparando un proyecto que ayude a lo que podemos llamar alfabetización o educación en la utilización de los mecanismos financieros, de forma tal que el núcleo de usuarios pueda tener acceso a modalidades formativas de conocimiento, para que no caigan en trampas que pueden ser las patologías del mal uso del sistema; en otras palabras: el crédito en exceso o el crédito que perjudica. Los productos bancarios son elementos buenos, pero en la medida en que los usemos adecuadamente, porque el flagelo del sobreendeudamiento es lo que hay que evitar para tener un sistema financiero sano, donde el endeudamiento sea razonable y esté dentro de las posibilidades de cada usuario.
MM – Se trata de orientar al consumidor en materia de crédito…
GP – Sí, y del uso de los instrumentos de que disponen, como tarjetas de crédito, de débito, que hay que utilizar mucho más para que el usuario se pueda manejar con sus propios fondos, sin necesidad de andar con el dinero en el bolsillo. También están las posibilidades del pago de salarios a través de un banco, que genera una multiplicidad de servicios, así como la buena utilización de los seguros. Hay una serie de elementos que sirven para el desarrollo. Cuando hablamos de bancarización tenemos que hablar de oferta de productos, de demanda, y de los derechos de quienes consumen el servicio, para que lo puedan hacer en las mejores condiciones. Porque lo que buscamos es un sistema financiero sano, donde haya un equilibrio entre la parte empresarial, los trabajadores y los usuarios, que son los destinatarios del servicio.
De modo que hay un campo para trabajar y estamos muy convencidos de esta línea de acción, orientada a sostener y desarrollar el trabajo en el área financiera, no a partir de elementos ficticios o voluntaristas, sino de que el sistema cumpla un rol social cada vez más fuerte en la sociedad, y que de esa manera el trabajo se desarrolle en una línea razonable, de servicio a la economía real, a lo que todos los uruguayos debemos aspirar. Porque significa trabajo para todos los uruguayos y desarrollo con equidad. Por lo tanto, va a ser una línea que sin duda vamos a mantener este año. Hay espacio para todas las empresas que hoy están en plaza, con las dimensiones que tienen, y también para más empresas y por lo tanto para más trabajadores, en la medida en que tengamos un desarrollo adecuado y armonioso de estos mecanismos.
Entonces, yendo al principio, nos alegramos de las palabras del economista Bergara y seguramente con él y otros agentes del gobierno tendremos que trabajar. Porque la intención de Aebu en todo esto es ser un apoyo para que estas cosas se puedan desarrollar de la mejor forma posible.
MM – La Caja Bancaria salió de su situación compleja y difícil a través de la ley de reestructura. ¿Cuál es su perspectiva para este año?
GP – Sin duda que 2010 es el año de la reestructura del esquema administrativo y de servicios de la Caja Bancaria. Este es un proyecto de largo plazo, y por lo tanto ellos tienen que reestructurarse. No hay que olvidar que hoy la caja está atendiendo a 6000 afiliados nuevos, con una serie de prestaciones. En su mayoría son jóvenes con prestaciones en actividad, que tienen que ver con la salud, la asistencia crediticia, y una serie de servicios que hay que ir mejorando. Por eso se requiere aggiornar la estructura, generando mecanismos de servicios a distancia, para que el compañero no necesite trasladarse para realizar trámites. Todo eso requiere inversión tecnológica y recursos humanos y todos estos elementos se tienen que dar necesariamente en 2010.
Pensamos terminar con un organismo de seguridad social de punta, no solo financiado a partir de la ley, sino también utilizar ese financiamiento para generar un organismo que efectivamente no esté solo librado al esfuerzo de sus trabajadores sino que también tenga la modalidad de gestión y la tecnología, los procedimientos y los recursos capacitados para brindar este servicio. De esta forma, estos nuevos usuarios podrán sentir a la caja como propia y tendrán ganas de defenderla, así como de colaborar a proyectarla hacia el futuro, con lo que la Caja Bancaria está llamada a ser y por lo que el gremio bancario peleó durante tantos años.
Transcripción: Valentina Roldós
