"Las mujeres construimos movimiento sindical desde hace 60 años"
Carolina Spilman, de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT, analizó el momento del feminismo sindical, las discusiones del 8M y los desafíos de organización de las trabajadoras.
En Camacuá iniciamos el ciclo 2026 de entrevistas en profundidad con una conversación con Carolina Spilman, militante de SUTEL y actual responsable de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT. En la antesala del 8 de marzo, la dirigente analizó el rol del feminismo sindical, las discusiones en torno a la consigna de este año y los desafíos para organizar a más trabajadoras.
Spilman explicó que los días previos al Día Internacional de las Mujeres están marcados por una intensa agenda de actividades. Además de la tradicional marcha del 8M en Montevideo, se desarrollan encuentros y acciones en distintos puntos del país.
“Siempre hablamos de la actividad central, que es la marcha multitudinaria del 8 de marzo, que por suerte y por la militancia de muchas compañeras cada vez es más grande. Pero también es importante decir que en el interior hay muchas actividades organizadas”, señaló.
Entre las iniciativas previas destacó la intervención sindical en Plaza Matriz impulsada por AEBU junto a otros sindicatos, así como el Encuentro de Feminismos y Diversidades Sindicales que se desarrollará los días 7 y 8 de marzo. “Son espacios para encontrarnos y construir colectivamente”, afirmó.
Articulación feminista más allá del 8M
La dirigente explicó que el movimiento sindical participa de un proceso de articulación más amplio con organizaciones feministas del país. Desde hace más de tres años, la Secretaría coordina con cerca de 30 colectivos en el espacio conocido como Vía 8M.
“Lo empezamos a hacer para los 8 de marzo, pero después entendimos que había otras cosas que nos preocupaban a las feministas y seguimos en coordinación durante todo el año”, relató.
En ese ámbito se definió la consigna central de la movilización de este año, tras un proceso de discusión colectiva que se extendió durante varias semanas.
“Las organizaciones que confluimos en ese espacio no votamos, llegamos a consensos. Después de muchas reuniones se definió que en esta coyuntura internacional era importante que estuviera presente la palabra antiimperialismo y la soberanía de los pueblos”, explicó.
Para Spilman, esa definición responde a una concepción política del feminismo que vincula la lucha por los derechos de las mujeres con los procesos globales. “Nuestro feminismo es antiimperialista, anticapitalista, antirracista. Todo lo que sucede con las mujeres en cualquier parte del mundo no nos es ajeno”, sostuvo.
La dirigente mencionó situaciones internacionales recientes, como conflictos bélicos o bloqueos económicos, que afectan especialmente a las mujeres y a los pueblos. “Cuando se define una guerra o un bombardeo, quienes sufren no son quienes toman las decisiones desde una oficina. Son los pueblos, y sobre todo las mujeres”, afirmó.
La consigna de Vía 8M y las críticas en redes
Spilman también se refirió a las críticas que surgieron en redes sociales y en algunos ámbitos de la comunicación respecto a la consigna del 8M. A su entender, muchas de esas discusiones simplifican procesos colectivos complejos.
“Hay mujeres en Uruguay que nos reunimos todo el año para construir políticamente una consigna. Después está perfecto que a alguien no le guste, pero la marcha es de todas”, sostuvo.
La dirigente consideró que, en ocasiones, se subestima el trabajo de las mujeres organizadas en el movimiento sindical. “Las mujeres estamos construyendo movimiento sindical hace 60 años. A veces se le baja el precio a la tarea que realizamos todos los días, a este feminismo que busca mejorar la vida de las trabajadoras”, afirmó.
En ese sentido, reivindicó el aporte del sindicalismo a la agenda feminista, especialmente a través de la negociación colectiva. “Cuando vamos a un Consejo de Salarios y peleamos cláusulas de género o de cuidados en un convenio colectivo, eso mejora la vida de la gente”, explicó.
Feminismo que transforma la vida y la militancia
Para Spilman, el feminismo sindical tiene como eje central la transformación de las condiciones de vida de las trabajadoras. En ese marco, destacó la importancia de fortalecer la participación de las mujeres en los espacios de militancia.
“Cada vez somos más mujeres en el movimiento sindical. Pero también hay que generar las condiciones para que podamos participar”, señaló.
Entre esas condiciones mencionó aspectos concretos vinculados a los cuidados y a la organización cotidiana de la militancia.
“No se puede poner una reunión a las cinco de la tarde cuando muchas compañeras van a buscar a sus hijas e hijos a la escuela. Hay detalles que cambian la vida de las personas y definen si una mujer puede participar o no”, afirmó.
También planteó la necesidad de crear espacios de cuidados en sindicatos y actividades, garantizar condiciones de traslado y contemplar las responsabilidades familiares que recaen de forma desigual sobre las mujeres.
Desigualdad e injusticia social
Durante la entrevista, Spilman vinculó la agenda feminista con los problemas estructurales de desigualdad en Uruguay. Recordó que en el país persiste una brecha salarial cercana al 20% entre hombres y mujeres y que alrededor de 300.000 mujeres perciben ingresos de 25.000 pesos o menos.
“Cuando hablamos de pobreza infantil también estamos hablando de pobreza de las mujeres”, subrayó.
En ese marco, destacó la propuesta impulsada por el movimiento sindical de gravar con un 1% adicional al 1% más rico de la población, como medida para mejorar la distribución de la riqueza.
Para la dirigente, la desigualdad económica está estrechamente vinculada con la violencia de género. “Una mujer que gana 25.000 pesos y no tiene autonomía económica para pagar un alquiler sola tiene muchas más dificultades para salir de un círculo de violencia”, explicó.
También recordó que en Uruguay se registran alrededor de 40.000 denuncias anuales por violencia de género y decenas de femicidios cada año. “La desigualdad fiscal también es desigualdad de género”, afirmó.
Encuentro nacional de sindicalistas
Otro de los ejes centrales de este período es el Encuentro de Mujeres y Diversidades Sindicalistas convocado por el PIT-CNT, que reunirá a representantes de sindicatos de todo el país.
Según Spilman, la instancia contará con la participación de mujeres de 16 departamentos, con una fuerte presencia del interior.
“Un 40% de las compañeras que van a participar son del interior. Eso le da un carácter verdaderamente nacional al encuentro”, destacó.
Durante dos jornadas se trabajará sobre temas como distribución de la riqueza, salarios sumergidos, trabajo no remunerado y condiciones de participación de las mujeres en el mundo laboral.
La dirigente recordó que las mujeres realizan cerca del 70% del trabajo no remunerado en Uruguay, una tarea invisibilizada que sostiene buena parte del funcionamiento económico y social.
“Cuando convocamos a las mujeres trabajadoras, hablamos de todas: las que tienen empleo formal y también las que sostienen trabajo en sus casas”, señaló.
El encuentro buscará elaborar una síntesis política y una hoja de ruta para el trabajo del feminismo sindical durante 2026.
Feminismo hacia el futuro
Consultada sobre los desafíos pendientes, Spilman afirmó que el movimiento sindical debe profundizar la organización de trabajadoras en sectores más precarizados.
Entre ellos mencionó a quienes trabajan en plataformas digitales, mujeres migrantes, trabajadoras sexuales y mujeres del ámbito rural.
“Las compañeras que están en situaciones de mayor precariedad son las que tienen más dificultades para organizarse”, señaló.
También planteó la necesidad de fortalecer el trabajo con mujeres privadas de libertad y con aquellas que viven en situación de calle.
“Nos falta muchísimo. Hay mucho trabajo por delante para poder organizar a todas las trabajadoras”, sostuvo.
Tras el 8 de marzo, la Secretaría continuará desarrollando su agenda durante el resto del año. Entre las iniciativas previstas se encuentra la organización de un encuentro de feminismos populares que se realizará en abril, en coordinación con diversas organizaciones sociales y feministas.
“La idea de este año es seguir construyendo colectivamente y salir más que nunca a reivindicar los derechos de las mujeres y la participación en todos los espacios”, concluyó Spilman.
Mirá la entrevista completa en el canal de YouTube de AEBU.
