Deberíamos estar mejor
En el último año, la masa salarial y su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) creció, pero sigue por debajo de los niveles registrados en 2019, según el último informe del Instituto Cuesta Duarte.
Recientemente, el Instituto Cuesta Duarte publicó su informe titulado La masa salarial y su participación en el producto 1998-2023, un análisis anual sobre la evolución de la masa salarial y su relación con el PIB. En esta ocasión, conversamos con la economista Alejandra Picco, quien nos brindó detalles sobre los principales hallazgos del informe.
Un análisis clave para los trabajadores
Este informe, que se realiza periódicamente, analiza la participación de la masa salarial en la riqueza generada por el país. Según Picco, aunque la desigualdad salarial es un tema que suele ocupar el centro del debate público, la participación de los trabajadores en el producto total del país también es un indicador importante de desigualdad. “Es una arista de la desigualdad que no suele ser la más discutida, ya que generalmente se pone más atención en la desigualdad de ingresos personales”, explica la economista.
Sin embargo, para el movimiento sindical y los trabajadores, conocer cómo se distribuye la riqueza generada por el país entre la masa salarial es fundamental. "La masa salarial refleja los ingresos de todos los trabajadores asalariados, y depende no solo de la cantidad de ocupados, sino también de las horas trabajadas y la evolución de los salarios", detalla Picco.
Un crecimiento que no alcanza
El informe incorpora los datos más recientes correspondientes a 2023, en los que se observa un crecimiento significativo de la masa salarial respecto al año anterior. No obstante, al comparar este dato con el PIB total de 2023, la participación de la masa salarial sigue siendo inferior a la registrada en 2019. "El porcentaje de la riqueza total que se apropian los trabajadores en 2023 aún no ha alcanzado el nivel de 2019. De hecho, estamos un punto por debajo", señala Picco.
El informe de Cuesta Duarte tiene una perspectiva de largo plazo. “Para analizar la evolución de la masa salarial en relación con el PIB, se elabora un índice con base 100 en 1998. A día de hoy, aún no hemos logrado regresar a ese 100”, comenta la economista. La primera caída importante en la participación de la masa salarial se produjo durante la crisis de 2002. A partir de allí, hubo un repunte significativo, especialmente durante los años de bonanza económica, hasta 2015. Sin embargo, desde entonces, la participación de los salarios en el PIB ha experimentado altibajos.
¿Por qué no recuperamos los niveles de 2019?
El crecimiento de la masa salarial en 2023 es un reflejo del aumento en el empleo y el incremento del salario real. Sin embargo, a pesar de estos avances, la participación de los salarios en el PIB sigue siendo inferior a la de 2019. Según Picco, “el aumento en la masa salarial se debe a un crecimiento en el empleo y el salario real, en un contexto de escaso crecimiento económico. Entre 2022 y 2023, la riqueza del país se mantuvo prácticamente estancada”.
Al comparar 2023 con 2019, los datos muestran una tasa de empleo y un salario real promedio similares a los de aquel año, pero con una diferencia clave: la participación de la masa salarial en la riqueza generada es menor. “El ingreso total de los trabajadores ha aumentado, pero su porción en la generación global de riqueza sigue siendo más pequeña”, concluye Picco.
