Primeros avances hacia convenio de banca oficial

La banca oficial inició nuevas negociaciones en busca de un nuevo convenio para el sector y se visualizan ya algunos adelantos en esta dirección.

La nueva conducción de los bancarios estatales está encabezada por Marcelo Ronchi, quien entregó a Portal AEBU un informe sobre lo ya avanzado con los directorios de algunos bancos oficiales en dirección a un nuevo convenio colectivo.

«El consejo nuevo asumió el 5 de mayo y una semana después empezamos una serie de consultas y reuniones con los directorios de cada uno de los bancos para conocer sus posiciones respecto al convenio colectivo, aquellas relacionadas con las vacantes, y sobre aspectos puntuales de cada banco que queríamos contemplar en el convenio colectivo. Todo esto terminó en la reunión de la semana pasada en el Ministerio de Trabajo que nosotros valoramos positivamente, porque fue el primer ámbito luego de tres meses», explicó Ronchi.

Como primer balance de lo actuado en este breve período el dirigente destacó: «En ese ámbito surgieron dos o tres cosas importantes. Primero, se firmó un acta; hacía años que no se firmaba ninguna en ese ámbito. Lo que propusimos fue firmar actas con los puntos en los que estuviéramos de acuerdo. En las reuniones con los directorios había diferentes puntos ya acordados y en otros estábamos en proceso de diálogo, y nuestra estrategia fue plasmar en actas los aspectos en los que existiera coincidencia. Y así fue que se logró el acuerdo con el Banco República con respecto al movimiento Gepu de los choferes, y otro en el Banco de Seguros para instalar una comisión que estudie el descanso en el hospital del personal de enfermería y paramédico. En la ANV se pudo plasmar en un acta el aumento de la prima por alimentación para los trabajadores genuinos de esa institución [los no provenientes del BHU], y algo que no es nada menor: la convocatoria de un ámbito en el Ministerio de Trabajo para discutir un tema propio de la ANV, el de la situación de los genuinos».

Para dar una idea de la dimensión del problema planteado en la Agencia Nacional de Vivienda,  Ronchi afirmó que «la ANV tiene aproximadamente un 50 % de funcionarios que vienen del Banco Hipotecario, que están integrados a Caja Bancaria y abarcados por el convenio de la banca oficial. El otro 50 %, los 'genuinos', son funcionarios que se iniciaron en la ANV, no están cubiertos por el convenio colectivo ni aportan a la Caja Bancaria, tienen diferentes condiciones de trabajo y una jornada de ocho horas frente a las 6,30 de los bancarios oficiales. Revertir esta desigualdad es una antigua reivindicación que tenemos, porque entendemos que la ANV hace tareas de intermediación financiera y por lo tanto sus funcionarios deberían estar dentro de la Caja Bancaria». Esta situación ha permanecido incambiada por muchos años. «Tanto este Gobierno como el anterior que formó la ANV niegan esta posibilidad, y el ámbito que logramos nosotros es para discutir las condiciones de trabajo de los compañeros específicos de la ANV porque, a pesar de no pertenecer a Caja Bancaria, es AEBU quien los representa. Esta disparidad pesa porque como sindicato representamos a compañeros que trabajan en una misma oficina; pero mientras unos están en Caja Bancaria otros aportan a la Caja Civil; unos están en el convenio de banca oficial y los otros no. Entonces, nuestra estrategia fue lograr un ámbito para firmar un convenio específico para los compañeros 'genuinos' de la ANV representados por nosotros y empezar a estudiar la forma de llegar a su equiparación con los funcionarios del convenio de la banca oficial que, evidentemente, tienen muchas mejoras respecto de ellos, para empezar el horario. Ese es el camino en cual estamos hoy. Este ámbito fue solicitado formalmente a la Dinatra hace poco más de una semana todavía no hemos tenido respuesta». En cambio, sí se logró por otros carriles un encuentro en la propia agencia de Vivienda con su  directorio de la ANV el 28 de junio. Sobre este punto consideró que este hecho «no es menor» 

En las negociaciones del Ministerio de Trabajo acordó que la discusión sobre el incremento salarial y las vacantes se realizara fuera del ministerio y se trasladara a un ámbito bipartito con la OPP. «Nosotros teníamos que discutir en el ámbito del Ministerio de Trabajo con un montón de interlocutores (unas 20 personas) del Ministerio de Trabajo, la OPP, el MEF, la Oficina del Servicio Civil y los directorios de los bancos. Había un montón de actores que no iban a aportar a esa discusión y preferimos reunirnos en un ámbito bipartito con la OPP». Esto, dijo Ronchi «es en el entendido de que la OPP resuelve el incremento salarial y —básicamente, aunque parezca mentira porque los bancos tienen autonomía— es la que decide, más allá de las presiones que puedan hacer los bancos». Sobre este esquema se iniciaron las negociaciones el lunes 20 sobre dos puntos básicos: salarios y vacantes. «En cuanto a los salarios, el Gobierno se mantiene en la posición de que los bancarios oficiales no perdimos salario real en el período pasado, y por lo tanto no corresponde una recuperación».

Ronchi consideró que «la propuesta recibida es totalmente inaceptable». Ella consiste en un 1,75 % a partir de enero de 2024 sujeto al aumento del PBI. «La respuesta nuestra fue categórica: la rechazamos absolutamente y seguimos manteniendo que el 2 % a partir de julio resuelto por el Gobierno no puede ser considerado un adelanto del aumento del 2023».

El Poder Ejecutivo cambió el criterio de ajuste de los salarios públicos. Esta modificación generó en 2022 para los bancarios una pérdida del 2.96 % que el Gobierno no reconoce. El dirigente indicó que ahí radica el reclamo de AEBU: «La propuesta de ajuste para 2023 y 2024 consiste en la inflación proyectada (4.7 % 2023 y 3.8 % 2024), más un correctivo entre la diferencia de la inflación real y el aumento otorgado. La discusión está en cómo se imputa el aumento del 2 % anunciado por el gobierno para julio. AEBU entiende que debe ser a cuenta de la deuda (2,96) y el Poder Ejecutivo, como no la reconoce, lo toma como un anticipo del correctivo de 2023. El sindicato rechaza enfáticamente este criterio y en este aspecto no hay margen de negociación».

Por todo ello AEBU reiteró su propuesta de que el 2 % que se cobrará en agosto sea imputado al ajuste que no se hizo del 1 de enero de 2022, y los representantes de la OPP se comprometieron a hacer las consultas del caso y a dar una respuesta a la brevedad.

Sobre el llenado de las vacantes sí se registraron novedades positivas, porque la OPP anunció que se aviene a aceptar las excepciones solicitadas por los bancos a la regla del 3 por 1 en el ejercicio anterior. «Esto implica que todas las excepciones que los  bancos pidieron para romper la regla del 3 por 1 [impuesta al principio de este Gobierno mediante un instructivo de la OPP], se van a mantener en los siguientes años. Esto obviamente es positivo, no alcanza al 100 % de nuestras aspiraciones, pero va en el sentido correcto de lo que pedimos».

En línea con esta decisión de orden general, Ronchi agregó que «el BROU estaría dispuesto, dentro de este período, a completar el ingreso casi 400 futuros compañeros que integran una lista de  prelación». Esta reposición de vacantes no se detendría allí, porque «el BROU también manifestó su disposición positiva para hacer un llamado a concurso de ingreso antes del 31 de diciembre como manera de generar otra nueva lista destinada a cubrir las vacantes que se originen el año que viene, y los restantes bancos estarían en ese camino», agregó el presidente del Consejo del Sector Financiero Oficial.

Tras este informe Ronchi estimó encontrarse frente a un resultado «agridulce» porque por un lado la propuesta salarial es «impresentable», pero «sobre las vacantes logramos un pequeño avance».