Una plataforma que nos acerca a la gente

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Una plataforma que nos acerca a la gente

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AEBU dará un paso significativo en materia de comunicación y producción de contenidos con la constitución de un gran multimedio.

Desde hace un quinquenio AEBU se proyecta hacia la creación de un multimedio que potencie su llegada la sociedad. Ahora este ha tomado forma bajo el nombre de Plataforma Camacuá. Se trata de una iniciativa destinada a generar un centro de comunicación y de eventos institucionales desde donde producir y transmitir contenidos, combinando diversos niveles de participación presencial y virtual. Este centro dispondrá del equipamiento necesario para la producción de contenidos de calidad, adaptables a diversos medios digitales y contará con una plataforma [también] digital que permita su difusión, además de brindar soporte para el desarrollo de redes a las organizaciones participantes. Adicionalmente, Plataforma Camacuá ofrecerá servicios de comunicación y alentará iniciativas culturales para dar visibilidad a la agenda de derechos y a las organizaciones que la promueven.

Sobre estas bases el sindicato podrá desarrollar eventos virtuales y presenciales que permitan el intercambio de información y conocimiento —a nivel nacional e internacional— sobre las temáticas definidas como prioritarias. La nueva plataforma podrá además promover la participación de organizaciones que hoy, por sus escasos recursos y posibilidades estructurales, no pueden difundir sus reflexiones e iniciativas. Estará en condiciones también de prestar servicios que faciliten el desarrollo y la producción de bienes culturales mediáticos e informativos, tendientes a promover la agenda social de derechos. 

Sobre estos ambiciosos objetivos y los inicios del proyecto que ahora se acerca a su concreción se extendió en entrevista con La red de la radio la secretaria de Prensa y Propaganda de AEBU Claudia Rodríguez.

El 5 de mayo de  2016 AEBU puso en marcha Radio Camacuá, una emisora de radio por streaming que estaba destinada a «acompañar iniciativas sociales y atender nuevas necesidades de comunicación de la gente» y se dirigía a los afiliados y a la sociedad toda, en «un largo proceso muy germinal, con mucho desarrollo», explicó Rodríguez. 

Esta apuesta comenzada con la radio continuó con la reinauguración de la Sala Camacuá, y «con el mismo rumbo y el mismo espíritu» fue sucedida por la convocatoria a talleres de información diversos, con la participación de actores distintos sobre temas de interés social, político y sindical. Se trataba de «una forma de reconocer la nueva realidad, su desarrollo y los nuevos medios de comunicación. Se siguió una rica historia del sindicato que se materializaba en un movimiento constante, con aporte de nuevas herramientas», dijo la consejera. 

En este camino iniciado con la radio «empezamos a rememorar con actores de viejas épocas —como Jorge Esmoris, Eduardo Larbanois y compañeros entrañables como el Purrete Antognaza— la mejor historia de la Sala Camacuá. Rememoramos años de historia,  pero también involucramos a nuevos actores, a los jóvenes, a la sociedad toda y [también] a la sociedad del territorio, que trabajó tanto en esta pandemia, en el proceso de recolección de firmas, en las ollas. Recorrimos un largo espinel, y nos dimos cuenta de que había que llegar por los mejores medios —y esto no era un gasto, era una inversión— al mayor territorio posible». Había que hacerlo «por la gente» y como «la velocidad de los cambios es distinta de la de antes», se debía «establecer un movimiento que cubriera todo ese espinel».

Claudia Rodríguez entendió que, como resultado de la velocidad de los cambios, «la gente vive de otra manera y no siempre accede a la información». Por ello, como «un sindicato al que le gusta crecer en medio de la comunidad, en medio de la gente, teníamos necesariamente que desarrollar un proyecto imprescindible. Un proyecto que pasara por la historia de cada comunidad que construye, de cada organización social que construye». Para llevarlo adelante, para «acompañar y dar visibilidad a esos procesos», fue necesaria «una construcción que abarca a una multiplicidad de actores», para atender a una cantidad de hechos muy cambiantes —no solo en nuestro país— y también a actores regionales. «Con esta nueva creación que hemos dado en llamar Plataforma Camacuá, pretendemos llegar a la cultura, a las organizaciones sociales, tener a disposición el archivo de nuestra historia reciente» para juntarla con la crónica actual del día a día. 

Por esta senda, narró Claudia: «Hemos venido desarrollando encuentros con actores que están pasando por realidades muy duras, como los casos de Brasil y Argentina». Estos eventos eran  imprescindibles para el sindicato «con la finalidad de hacer una reflexión en conjunto, con la sociedad toda, no solamente con los afiliados. Porque el sindicato no se reconoce si no está inmerso en una tarea social. Esto no sustituye el mano a mano, el acercamiento al vecino, al compañero, a la sociedad», precisó.

Tras expresar esos propósitos destinados a profundizar la inserción social del sindicato se refirió a las herramientas: «Los tiempos de hoy nos imprimen la necesidad de contar con otros medios de comunicación. Estamos apostando a este, [la Plataforma Camacuá], creemos que será un medio para desarrollar materiales de intercambio, seminarios multidisciplinarios, seminarios sobre nuevos fenómenos que se están gestando como el caso del teletrabajo, y para atender a cuestiones técnicas que a mucha gente no suelen llegarle. Tratamos de hacerlo desde un lugar no estrictamente sindical, sino como información general como para que la gente se la apropie, empiece a comprenderla y luego en conjunto analizarla para ver cuáles son las acciones que hay que desarrollar. Sabemos que el nuestro es un proyecto ambicioso, pero es imprescindible llevarlo adelante», concluyó.