No estamos frenando la expansión del virus

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No estamos frenando la expansión del virus

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El gobierno rechazó la propuesta del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) apoyada por el PIT-CNT, de establecer una cuarentena contra el COVID-19.

El lunes 23 el presidente Lacalle Pou descartó aplicar una cuarentena para contener la curva expansiva de la pandemia que nos afecta. Lo hizo sin mayores explicaciones, sin discutir los fundamentos que llevaron al cuerpo médico a realizar su propuesta. Sus razones no fueron explicitadas, dado que se limitó a afirmar que no quería hacer política y que estaba dedicado a gobernar.  

En cambio sí conocemos lo expresado por la doctora Soledad Iglesias, directora de la Unidad de Negociación del Sindicato Médico, quien se expresó de manera extensa en el programa Más Temprano que Tarde de El Espectador. Definió a la cuarentena como «una medida planteada para disminuir la cadencia del contagio de los habitantes del Uruguay y para no tener una avalancha tan abrupta». Ello permitiría «tener un sistema de salud preparado que pueda recibir a los pacientes graves en el momento en que tenga que hacerlo», y que no se viera desbordado. Para la técnica es muy importante «que el contagio sea de manera paulatina y gradual» y no abrupto. Sobre la aplicación de esta estrategia consideró que «dejar a los estudiantes en sus casas muestra «una línea de pensamiento de disminuir el contacto social» en el gobierno. Una línea que ahora este se niega a profundizar. 

Iglesias puso énfasis «en el aumento del número de test diagnósticos y que esa herramienta esté a disposición para poder diagnosticar a las personas que están infectadas. En esos casos las personas van a estar en sus casas y el contacto entre personas va a disminuir, lo que implica una disminución de los casos de personas infectadas.» No habría picos agudos de infección como sucedió en China Italia y España, «y al no tener ese pico de pacientes graves el sistema de salud nuestro va a poder brindar asistencia a las personas que están graves y que necesitan las camas de CTI». Lo importante es «no saturar los centros» hospitalarios, enfatizó.

 

Por su parte, el presidente del Sindicato Médico, doctor Gustavo Grecco —en un audio que circula por las redes bajo su autorización— hizo notar: «Estamos ante una situación única, inédita, probablemente desde la epidemia de gripe de España, en 1918». El que enfrentamos es «un virus de alta transmisibilidad, alta capacidad de contagio y alta virulencia cuando afecta las vías respiratorias, particularmente [las] de alguna población susceptible como la población añosa o con factores de riesgo con enfermedades previas como epoc, diabetes, asma, obesidad, o morbilidades como se les llama en medicina. En esos sectores de la población el virus tiene una alta letalidad». 

Lo que ha llevado al SMU a proponer la cuarentena es una condición que diferencia a este virus del de la vulgar gripe: «El punto está en que la alta transmisibilidad, y el hecho de que se transmita con portadores asintomáticos hace que la expansión logarítmica del virus en la sociedad genera un flujo de consultas en el sistema de salud que sobrepasa la capacidad de respuesta de cualquier sistema. Es lo que está pasando en España, en Bélgica, en Italia, donde el sistema está desbordado». En estos países «la gente muere por lo que el virus hace en las vías respiratorias, pero además porque no accede a un sistema de salud que le dé una asistencia razonable para las patologías habituales que siguen ocurriendo». 

Al llegar a este punto Grecco explicó: «El sistema de salud uruguayo está preparado para recibir una primera tanda, que la estamos esperando para los próximos quince días». Y frente a este crecimiento de los casos existe una realidad en el sistema sanitario uruguayo: «tenemos poca disponibilidad de test para hacer diagnósticos por lo cual estamos cuarentenando gente por indicación médica de una manera muy importante, y el daño en la economía y en la sociedad que esto está produciendo es enorme». Más importante aún, «además no estamos frenando la expansión del virus». 

Ya abandonamos la etapa de las infecciones importadas. Ahora los contagios son locales y «es clave la conducta de cada uno». El precepto número uno es «no salir y quedarse en casa. Es mucho más que un hashtag, es mucho más que un eslogan bonito, porque el riesgo de ser portador y contagiar sin saberlo es enorme. [El virus] ya está circulando en nuestro medio y todos somos agentes y posibles víctimas de esta situación». 

Grecco afirmó que el SMU se posiciona «en la misma línea que el gobierno, pero exhortándolo a que sea más enérgico» y acto seguido explica esa necesidad de energía porque la sociedad uruguaya no se parece a la surcoreana, la alemana o la sueca, que él considera «cumplidoras». Por ser latinos y porque la disponibilidad de recursos no es la misma no podemos aspirar a «que los resultados sean tan buenos como los que ellos tienen». Por ser nuestro caso «mucho más parecido a los de Italia y de Alemania, está en cada uno de nosotros aportar su granito de arena quedándonos en casa». 

Sería hermoso que todos pudieran salir a correr 20 minutos y distenderse, Pero esto hoy es imposible para Grecco. «Vos estás afuera, la gente te ve afuera y eso invita a que alguien más esté afuera». Por ello no alcanza con recomendaciones que la gente desatiende. Es necesario pasar a una siguiente fase. «Por estos días, una semana, dos semanas, estamos proponiendo con mucha fuerza que seamos muy enérgicos, porque se viene una ola muy jodida de enfermedad por este virus. Ojalá me equivoque, pero todo indica que va a ser así. Y la única manera de frenarlo, además de todo lo que hacemos los 80 mil trabajadores de la salud, que estamos enajenados preparando todo esto, es que cada uno se quede en su casa y no contagie.

Entonces, cuando desde el colectivo médico, desde el Sindicato Médico nos posicionamos fuerte, es porque es clave.