Patronales pusieron a Uruguay en el banquillo de la OIT

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Patronales pusieron a Uruguay en el banquillo de la OIT

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A minutos de la decisión tomada por la Comisión de Normas de la OIT de incluir a Uruguay en su 'lista negra', el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, emitió un mensaje para los trabajadores de nuestro país.

«Los empresarios han logrado ubicar a Uruguay en la lista de países que deben tratar cuestiones vinculadas a la aplicación de la normativa. La consecuencia es que nuestro país va a ser objeto de discusión dentro de la OIT», expresó el dirigente quien encabeza la delegación del PIT-CNT en la Conferencia Anual de la OIT que se desarrolla en Ginebra (Suiza). 

El origen de esta inclusión de nuestro país en una lista donde tendremos el «honor» de compartir vecindad con estados persecutores de los derechos humanos, como Turquía, Irak, Libia, Myanmar y Brasil, fue ubicado por Abdala en una decisión de la Unión Internacional de Empresarios, «el sindicato mundial del capital». Esta representación patronal «en cierta medida había chantajeado a Uruguay para que, si nosotros transábamos en sacar a Brasil de la lista, ellos sacarían a Uruguay de ese proceso. Para nosotros en esta materia no hay transacción posible. Hay que ir al fondo del asunto. La OIT es un ámbito tripartito, vinculado a la justicia social, a los derechos laborales y no tenemos problema en discutir en el plano que sea los derechos de nuestro Uruguay desde la perspectiva de los trabajadores». 

Sin temor a este enfrentamiento, que se dará el próximo viernes a la hora 10 de Suiza, el delegado del PIT-CNT expresó que con esta discusión «vamos a abrir un proceso de trabajo que implica –con la solidaridad y participación de todo el movimiento sindical mundial— explicar los avances que se han desarrollado en Uruguay en materia de negociación colectiva, en materia de derechos laborales, de seguridad social y de salud». Consideró, además que «es una paradoja, una contradicción, que esté Uruguay [en la lista] y no esté Colombia país donde se asesina a dirigentes sindicales. Y es una paradoja que se esté pensando en el trabajo del futuro y con derechos y se pretenda someter al banquillo de los acusados a nuestro país. Así que estamos dando esa lucha en todos los planos». 

Un proceso anunciado

Nuestro secretario general Fernando Gambera, secretario además de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur y de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, había denunciado en mayo pasado a distintos medios de prensa que el empresariado internacional preparaba una propuesta destinada a enturbiar las discusiones de la Comisión de Normas de la OIT mediante la inclusión de Uruguay en la «lista negra» de OIT.

Esta lista, dijo, «es resultante de una negociación bipartita. Los trabajadores incluimos aquellos países que entendemos deberían ser evaluados y los empresarios hacen lo propio. Nosotros hemos puesto en nuestra región, como una prioridad fundamental, que sea discutido nuevamente el caso de Brasil por su reforma laboral que, a nuestro entender, violenta varias normas de la OIT, fundamentalmente el convenio 98, que establece la libre asociación».

Esta reforma «tiene un elemento muy crítico para nosotros, que es el de priorizar la negociación individual por sobre la colectiva». Y agregó: «Se le ha quitado a los sindicatos brasileños el descuento de su cotización por planilla y generado toda una situación contraria a la promoción de la libertad sindical que establece el Convenio 98». 

A partir de este cambio que violenta claramente las normas de OIT y hace ganar posiciones a las patronales más retrógradas, la organización mundial de los empresarios pretende colocar a Uruguay en la llamada 'lista grande'». En otras palabras, «hay una posición para la que no encuentro otra palabra más descriptiva que el chantaje», dijo Gambera. Al final de una extensa participación en Informativo Sarandí sentenció que «no quieren que cunda por el mundo el ejemplo de un país en el que ha habido una larga serie de rondas de negociación colectiva y que podamos esgrimir los resultados obtenidos, con acuerdos bipartitos en más del 90 % de todas estas rondas».