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Con la solidaridad en su ADN

Mié 28/10/2015 - 12:01 por Editores


Foto: Ricardo Antúnez / adhocfotos

ALEJANDRO GONZÁLEZ — Estamos aquí en la 1130, Radio Nacional del Uruguay. Hablábamos con los compañeros Raúl Castro y Sergio Palay sobre el problema que se presenta cuando la gente viene del Interior a estudiar a Montevideo: dónde se alojan, quiénes se hacen responsables de ellos, dónde pasan sus horas de ocio, etcétera. 

Para tratar este tema entrevistamos a Fernando Iraola, Secretario del Interior de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU), responsable político de una de las cosas importantes que tiene esta entidad como lo es el Hogar Estudiantil.

¿Qué es el Hogar Estudiantil de AEBU? ¿Dónde y cómo funciona?

FERNANDO IRAOLA — El Hogar Estudiantil de AEBU es una de las realizaciones que el sindicato consolidó hace ya mucho tiempo. Junto con la guardería, es uno de los servicios más antiguos de AEBU, además del Club Deportivo. 

Estos son servicios que los dirigentes anteriores fueron llevando adelante y que permitieron también mantener abierto el sindicato en la dictadura y ayudaron con su funcionamiento a que AEBU fuera todo lo que fue en la reorganización del movimiento sindical.

El Hogar Estudiantil fue concebido para alojar a los hijos de nuestros compañeros que trabajan en el interior. Es un tema interesante el de la venida de estos jóvenes a la capital. Siempre lo hablamos con los gurises. Vos dejás tu lugar, dejás tus afectos, dejás atrás el olor de tu aire. Se da el desarraigo de los lugares de pertenencia; te venís a una capital que no sabés cómo te va a recibir y tenés que adaptarte, además con tus padres lejos.

¿Quién ejerce el control en los estudios? ¿Quién conoce a los nuevos amigos? Se dan todas las cosas que, uno que es padre y además padre de adolescentes, sabe que constituyen una problemática importante para toda la familia.

Y si para el sindicato fue un orgullo  en su momento crear este hogar, lo es también haber tenido a los gurises que pasaron durante décadas por él.

Hoy por hoy este sitio cuenta con 34 lugares para que puedan venir los muchachos y con un director que lo encabeza. Pero, en realidad, la dirección general del hogar estudiantil la lleva una comisión permanente, integrada por delegados de los muchachos, de los padres, el administrador general del sindicato, el director del hogar y el secretario del Interior. Esa es la comisión que lleva el control de los gurises, de su escolaridad y de la relación de convivencia que tiene cada alumno con el resto de los compañeros que habitan el hogar.

Los muchachos se rigen por un reglamento interno, porque una de las tareas que están organizadas, por ejemplo, es la de limpieza. Más allá de que AEBU contrata una empresa para que efectúe la limpieza general, son los mismos gurises quienes mantienen, como en su casa, el hogar limpio. Esta es una excusa para enseñar también lo que es el trabajo en equipo, la solidaridad y lo que es trabajar por la comunidad.

AG — Leíamos en el sitio web de AEBU que los cuartos están muy bien equipados, al igual que la cocina, que cuentan también con un amplio fondo, salones de juego, lavadero, sala de estudio, wi-fi en todos los lugares de la casa y  calefacción central. Un equipamiento de primera…

FI — Sí, es de primera. Y además siempre hubo un objetivo que está en la cabeza de todos nosotros, y es que este no sea un lugar donde los niños vengan a quedarse y nada más. Que no sea un aguantadero de gurises, sino un lugar en donde  —ya que tenemos la responsabilidad de alguna manera de “sustituir a los padres”— intentar primero que estén cómodos y segundo darles todas las posibilidades para que estudien. Porque, en definitiva, no deja de ser un ámbito estudiantil.

Pero también deben tener también la posibilidad de la distracción y el esparcimiento porque, como buenos muchachos que son, hacen un baile mensual al que invitan a sus amigos. 

Todo eso hace que el hogar cumpla cada día más con la función para la que fue creado.

AG — Fernando, queremos felicitar a la gente de AEBU por esta iniciativa, por este hogar por el que han pasado generaciones y generaciones de jóvenes, muchos que seguramente hoy son profesionales.

FI — ¡Una cantidad! Y se siguen juntando cada tanto en el camping de AEBU con un asado.

Hay cantidad de profesionales que han pasado por el Hogar Estudiantil, que no siempre estuvo ubicado en un local fuera de AEBU. Durante mucho tiempo se ubicó en el cuarto piso de la sede central y después se compró para él una casa que hoy es parte de la guardería.

Y hablando de esta etapa actual, de la casa que hoy disfrutamos, les cuento una de las últimas acciones solidarias de los afiliados para con este sindicato.  Todos los compañeros que ingresamos al Nuevo Banco Comercial, provenientes de los bancos fundidos Caja Obrera, Comercial y Montevideo, no estuvimos un segundo sin trabajo. Por ello, cuando ingresamos al Banco Comercial, donamos al sindicato nuestros despidos y con parte de ellos se compró la casa donde hoy tenemos el Hogar Estudiantil.

Para que los gurises vean que también sus padres colaboraron con esa casa, actualmente hay una plaqueta para recordárselo permanentemente. Esta  historia la tienen que saber porque es parte del sindicato y parte también de lo que hizo la generación de sus padres.

AG — Fernando, estamos muy agradecidos por toda la información brindada y queremos decirle a la gente afiliada a AEBU que quienes necesiten este servicio se comuniquen con ustedes.

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