ACTUALIZADO | 17/10/2018 - 12:54

En Brasil la salida es la lucha 

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En Brasil la salida es la lucha 

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Tras una sucesión de asesinatos contra dirigentes sindicales, la orden de prisión contra Lula agrega nuevos ingredientes al retroceso de la democracia en Brasil.

Tras el agravamiento de la situación en Brasil, con asesinatos a dirigentes sociales y amenazas de intervención militar, el PIT-CNT resolvió convocar a todas las organizaciones sociales que han participado en distintas ocasiones en movilizaciones por este tipo de temas. 

Así lo informó ayer a Portal AEBU Fernando Gambera, secretario general de nuestro sindicato y de la  Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, a la vez que secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT.

Con este fin se invitó a Onajpu, Fucvam, FEUU, las bases del Frente Amplio, las fundaciones Vivian Trías, Rodney Arismendi y Friedrich Ebert y a las organizaciones Industriol y UNI con sede en Uruguay a reunirse hoy a las 17 horas en el PIT-CNT con la idea de conformar un comité de solidaridad en defensa de la democracia en Brasil. 

Se procura también incorporar personalidades de nuestro país a este movimiento. «De esa forma intentamos abarcar todas las preocupaciones que han provocado las acciones de los militares totalmente contrarias a la institucionalidad y, por supuesto, hacer efectiva  nuestra  solidaridad y el reclamo de que se esclarezcan las muertes de Marielle Franco y otros cinco luchadores sociales asesinados en estos días», dijo Gambera.

En busca de este objetivo el PIT-CNT junto con esas organizaciones promoverá una actividad para la última semana de abril. Ella podrá desarrollarse en un recinto cerrado como el paraninfo de la Universidad o frente a la embajada de Brasil con la forma de un acto de masas. 

Agregó nuestro dirigente que existe «la impresión en el PIT-CNT de que en Brasil no todos son iguales ante la ley. Por un lado, todo el peso de la Justicia y de los grandes medios de prensa se descarga sobre Lula y ni un poquito sobre otros que están acusados, como en el caso de Temer». Como otro ejemplo de ello señaló que «la misma jueza que absolvió a Temer es quien definió luego la votación de anteayer en el Supremo Tribunal Federal de Justicia».

La orden de prisión contra el expresidente mereció también su comentario. «Más que nada, parece que se intenta impedir su candidatura». En el juicio que desembocó en su condena, «no queda claro que esté toda la prueba [necesaria], no ha podido ser demostrado que es dueño del apartamento que se le atribuye y –así y todo—se ha seguido avanzando y pretenden encarcelarlo sin pruebas reales». 

Interrogado acerca de la reacción de los sindicatos frente a la situación planteada consideró que «no existe otra salida que no consista en la gente manifestándose de diversas formas en las calles o en las redes en defensa de la democracia y por el respeto a la institucionalidad». Esto «es lo primero que cualquier pueblo tiene que defender con fuerza. Porque cuando cae la institucionalidad generalmente los más débiles son los que pagan más cara la situación», consideró Gambera.

No negó que «esta respuesta popular puede traer a su vez una escalada de represión de parte de la derecha, que haga más dolorosa todavía de lo que ya está siendo la situación en Brasil. Pero ese es el inevitable camino que los pueblos tienen que recorrer. No hay otra alternativa que hayamos visualizado en el intercambio con los compañeros brasileños». 

Además señaló que no hay otro candidato que tenga la popularidad de Lula y por esa misma razón, «la popularidad que tiene es la que hace que no haya otra alternativa o un plan B». 

Posteriormente Gambera se refirió al trasfondo de los recientes sucesos y de sus secuelas: «Esto se da en un contexto que hemos palpado quienes hemos participado en diferentes eventos en Brasil. Desde hace un par de años (o más) ha habido una constante siembra de odio, de odio racial, de odio político sectorial, odio de brasileños contra brasileños. Eso sucede por alguna razón. Hubo una estrategia fundada en los grandes medios de comunicación  y también en las redes sociales destinada a sembrar el odio. Llega un momento en que es difícil retornar de ese estado de odio instalado en la sociedad».

Y, como en política nada es espontáneo, atribuyó los sucesos que arrancaron con el golpe parlamentario contra Dilma «a una estrategia debidamente estudiada y pensada que tiene un basamento importante en la difusión, en el manejo de la opinión pública a través de la comunicación de los medios más potentes. Así se ha armado una estrategia para encaramar a la derecha en el gobierno y, si uno empieza a observarla con detenimiento, esa estrategia tiene coincidencias en cada uno de los países de la región».

Acto seguido amplió el foco: «Acá en nuestro país tenemos que poner nuestra alerta y nuestro cuidado para ver si ya no estamos en la etapa de la siembra del odio a la que me refería. Veo coincidencias entre los procesos de los países de la región en cuanto a esa estrategia. Veo machacar a través de los medios de comunicación el discurso de que todo está mal, que la culpa la tienen algunos en concreto y la siembra del odio contra ellos. Paralelamente se va conformando un estado de odio hacia el diferente, porque tiene otro color de piel o porque tiene otra opción sexual o se puso una camiseta de otro club o tiene una opción política diferente. Y así se gesta la siembra de odio y un estado de conmoción pública donde parece estar la institucionalidad en tela de juicio y equilibrio inestable. Y sobre esa base se justifica la entrada al escenario de determinados actores».

Además del PIT-CNT, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur —de la que Gambera es secretario general— está evaluando cómo dar apoyo a los compañeros brasileños, víctimas de un agudo retroceso en sus derechos laborales. Esta iniciativa nació en Bahía hace pocos días, cuando en el Foro Social Mundial los compañeros de Brasil lanzaron un pedido de solidaridad en el que solicitaban la formación en todos los países de la región de comités de solidaridad. «En ese sentido es que actuamos y por eso hacemos la convocatoria de hoy. Y nos consta también que en Bahía había dirigentes sociales y sindicales de Europa y América del Norte que también se disponían a actuar en la formación de comités de solidaridad en sus países», informó.