ACTUALIZADO | 12/12/2017 - 15:43

60 años con muchas páginas por escribir

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60 años con muchas páginas por escribir

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No es un anexo sino una parte integral. Desde los planos del edificio sede, ha estado concebida como componente del sindicato y su importancia queda evidenciada por su ubicación en el lugar más hermoso de nuestro local. 

Así se refirió Pedro Stéffano a nuestra biblioteca en la celebración de sus 60 años festejada ayer con el conversatorio «¿Leen los trabajadores? Cultura, trabajadores y sindicatos». Además de considerarla «un orgullo para el sindicato» la describió como un símbolo de la integración entre lo sindical y lo social, lo cultural y lo deportivo, existente desde el inicio en AEBU. Una característica que frecuentemente despierta sorpresa elogiosa en los visitantes extranjeros que concurren a nuestra sede. 

Destacó también Stéffano que este ha sido un año de festejos, dado que también se han conmemorado los 75 años del sindicato y los 30 de AEBU Fútbol.

«Cuando uno piensa en un sindicato no lo hace solo en una unión en busca de justicia. AEBU fue el primer sindicato en comprender que no solo había que ocuparse de los hombres sino del hombre». Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT —el primero de los invitados en intervenir— inició así su intervención y afirmó luego que su sindicato (la Federación Uruguaya de Magisterio) emprendió igual camino hace 30 años con la creación de servicios sociales y culturales. A partir de entonces «nos damos cuenta de que somos un sindicato mejor». Pereira señaló «el esfuerzo que significa tener una biblioteca abierta», pero lo justificó ampliamente  por la recompensa de «construir un ser humano mejor».

La escritora Marisa Silva Schultze juzgó a nuestra biblioteca como «un lugar lleno de posibilidades de encuentro» y la vinculó con una antigua tradición: «Los primeros sindicatos siempre fundaron bibliotecas, porque la ignorancia se asocia con la subordinación de clase. Por eso tenían una postura muy militante frente a la lectura y las bibliotecas sindicales son espacios de liberación». Agregó que, en medio de esas circunstancias de celebración cultural, «es hora de reivindicar lo inútil. La literatura y el arte son ‘porque sí’ y es bueno reivindicar un espacio que sea ‘porque sí’».

A su turno, Marcia Collazo recordó la primera vez que recibió un premio literario. Fue en un concurso de poesía organizado por AEBU y dio luego continuidad al pensamiento de su colega, cuando afirmó que «la utilidad es una dimensión que no entra en el arte». Su vocación por la escritura la describió como «una brasa encendida que no nos suelta». Esta misma inclinación la  condujo a finalizar su trabajo profesional de abogada y a centrar sus actividades en la creación literaria y la docencia, narró.

Jorge Chagas tiene una larga afinidad con AEBU que data de 1974, cuando comenzó a hacer deportes en nuestro local. Esta se acrecentó cuando se presentó a un concurso de nuestro sindicato con un cuento corto y se estrechó aún más cuando se transformó en bancario. Este escritor —conocido ampliamente en los medios sindicales y coautor junto Gustavo Trullen de José D´Elia. Memorias de la esperanza, se extendió sobre la importancia del acto de la lectura en los medios sindicales y en sus bibliotecas. A propósito de ello se refirió a las investigaciones que antecedieron y rodearon la redacción del libro sobre D’Elía y a sus diálogos con los contemporáneos de Pepe. Ellos le permitieron conocer «que las personas de ese tiempo vivían de un modo más lento y tenían más tiempo para leer El Capital, a Dostoievski y a Balzac, obras que les permitían romper las cadenas que los atenazaban» y los transformaban en «gente que, sin haber ido al liceo, era profundamente culta. Y venían de una escuela pública que los impulsaba».

Un capítulo aparte merecen nuestras funcionarias Mercedes Perera y Valeria de Souza —sostenedoras a pie firme de la biblioteca— por la organización hasta el último de los detalles de este evento que tuvo inicio con una pequeña performance a cargo de egresadas de la EMAD. Más tarde, una vez finalizadas las exposiciones y antes del brindis final, los asistentes recibieron la estimulante presencia de Lucía Trentini —joven cantautora de hermosa voz— también estrechamente vinculada a AEBU a través de su pasaje por el Hogar Estudiantil.

Y para finalizar esta enumeración de aciertos organizativos, debemos destacar la solvente labor que le cupo como moderador al escritor Mauricio Rodríguez, autor de Zelmar Michelini, la voz de todos.